Mostrando su rico don
como una rosa de nieve,
del aire al soplo se mueve
la planta del algodón.
Las semillas se plantan durante la estación de las lluvias y en una o dos semanas ya empiezan a apuntar las primeras hojas. Unos meses más tarde empieza a salir las flores blancas, amarillas o rosas. Al cabo de un tiempo la flor cae y en su lugar aparece una cápsula verde, que debe madurar en algunas semanas. Cuando la cápsula está suficientemente madura se abre y sale el algodón.